La Mirada Displicente

Crónicas del Príncipe de las Bellotas

Ramos Artal

with 11 comments

Conocí a Manuel Ramos Artal en un trastero que mis padres tenían en su vieja, mi única casa. Subir allí me daba miedo por las empinadas escaleras, los pasillos oscuros y el crujir lastimero de la llave en la cerradura. Siempre pensaba que algo malo se cocía allí dentro y yo, por supuesto, sería quien lo encontrara. Pero nada de esto ocurrió, claro.
Una mañana subí allí, aburrido de todo como solía ocurrirme siempre, y me puse a rebuscar entre los viejos libros de derecho de mi abuelo que llevaban 40 años olvidados en un armario de madera, el mismo que ha sido pasto de mi furia no hace mucho. A mí, aquellos viejos libros no me interesaban nada pero, envenenado por sangre más caliente que la mía, había adquirido la manía de investigar pasados, reliquias y cualquier vieja leyenda que se me pusiese al alcance.
Encontré una toga vieja, absurdos pompones azules, tres láminas horribles y, muy al fondo del armario, dos cuadritos mínimos que, cubiertos de polvo, llamaron mi atención.
Pasé el dedo índice suavemente por el primero de ellos, un surco de luz sobre la superficie polvorienta, y la imagen diminuta y encorvada de una viejecita subiendo una cuesta quedó al descubierto. No me atreví a tocarlo más. Aquel trazo negro sobre lo que parecía un camino reluciente por la lluvia me dejó la misma sensación que me producían algunos libros entonces: me quedaba parado, no estaba seguro de querer seguir leyendo porque sabía que, muy probablemente, aquella historia mágica se estropearía en cualquier momento dejándome un sabor amargo que no sé si era decepción o tristeza.
Recuerdo que bajé a la cocina sin saber qué hacer, cómo limpiar aquellos cuadritos y con la ilusión viva pero temerosa de qué iba a encontrar allí.
La imagen de la viejecita subiendo la cuesta, esa cuesta que yo, con los años, he asimilado a la que baja hacia Luarca desde su precioso cementerio, ilumina uno de los rincones del salón de mi casa. Lo ilumina poco, la verdad, porque el cuadrito de Ramos Artal tiene unas proporciones más bien ridículas y porque representa un día lluvioso y una soledad infinita. Pero a mí me encanta.
El otro cuadro tiene las mismas ridículas dimensiones y es un paisaje más convencional pero igual de melancólico.
Desde que encontré los cuadros en el desván y obligué a mi madre a dejármelos en herencia adelantada, he buscado a Ramos Artal por mercadillos, desembalajes, ferias de arte, galerías y, últimamente, internet. Eso sí, solo me interesan los cuadros de ridículas dimensiones como los míos, pintados en su mayoría al óleo sobre tabla y con marcos muy rimbombantes.
En la búsqueda solo me he llevado decepciones, porque los cuadritos de Ramos Artal no son nada baratos y hay pocos. Y en las subastas en las que he participado siempre he perdido.
Hoy he encontrado este nuevo cuadro en una página de subastas online. Mis esperanzas de llevármelo son ninguna, pero aquí estoy yo para intentarlo.
Cada cuadrito nuevo que descubro de este hombre provoca dulce melancolía, cierta opresión en el pecho. El, junto a Modest Urgell (el boss del tema), se han convertido en mis pintores cursis de referencia, pero siempre en pequeñas dosis.
Busco Urgelles, Ramosartales y primos hermanos. Si alguien tiene el mal gusto o la necesidad de desprenderse de alguno de sus cuadros (no, de sus cuadritos), por favor, me lo haga saber y deje aquí un recadito. Mi alma destemplada se lo agradecerá.

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Written by Zanobbi

junio 28, 2012 a 3:48 pm

11 comentarios

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  1. Me acabas de descubrir un artista hasta ahora desconocido para mí, y gratamente me gusta, así que gracias =).

    Nandfr

    julio 2, 2012 at 9:14 pm

  2. Me alegro de que te guste, a mí me parece un pintor estupendo, muy “poético”, y un gran desconocido. A tí, gracias por la visita y el comentario, me voy a verte a tu blog.

    Zanobbi

    julio 3, 2012 at 9:43 am

  3. La verdad es que sí, me parece que sus cuadros, o cuadritos, expresan bastante y realmente son “bonicos”.
    Me seguiré pasando por aquí a ver que más me descubres =).

    Nandfr

    julio 5, 2012 at 4:30 pm

  4. Yo tengo un Urgell pequeñito (un dibujo acuarelado) …….

    José

    marzo 24, 2013 at 10:29 pm

  5. ¿Pero quieres venderlo?

    Zanobbi

    marzo 25, 2013 at 9:06 am

  6. Si, lo vendo. Envíame un mail y te comento

    José

    marzo 26, 2013 at 11:08 pm

  7. YO QUIERO VENDER DOS CUADROS DE RAMOS ARTAL PINTADOS EN TABLA AL OLEO N MEDIDAD 32 X18 .- SON DOS PAISAJES DE UNO CON PUENTE Y OTRO CON BARQUITOS DE PESCA

    SANTIAGO

    junio 9, 2015 at 10:41 am

  8. Te envié un correo

    Zanobbi

    junio 10, 2015 at 8:23 pm

  9. Yo tengo un “cuadrito” de Ramos Artal, es un paisaje como de unos chopos en invierno y una casa de pueblo al fondo. Es precioso pero no lo vendo. Sólo me gustaría conocer su posible valor en el mercado. Podrías orientarme?

    whatsappsaunjesuita

    agosto 30, 2015 at 5:25 pm

  10. Pues dependería del tamaño, su estado, etc. Dame pistas.

    Zanobbi

    agosto 31, 2015 at 9:44 am

  11. Yo tengo dos cuadros de ramos artal y si a alguien le interesa tambien los vendo shendi_20@hotmail.com

    Jose Manuel Arrebola Gonxalez

    noviembre 9, 2016 at 9:33 pm


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