La Mirada Displicente

Crónicas del Príncipe de las Bellotas

El Príncipe de La Safor

leave a comment »

Te traduzco, como un absurdo homenaje al tiempo perdido que te dediqué, que dejé que destrozaras mi corazón destrozado. Al tiempo que soñé en otro idioma que conocía bien y respiré mar y naranjos en un escenario equivocado. El último homenaje a mi larguísima adolescencia, al palpitar enloquecido, los besos salados; al deseo incontrolable de abrazar a otro, aunque ese otro fueras tú. Y recordar de paso el litio, el valium…, la química innecesaria que inhalé cada vez que respirabas cerca de mi boca.
Un homenaje, que debería ser triste, al pequeño Príncipe de la Safor que me engatusó sin remedio con su pócima de sonrisas y miradas, y con un arsenal letal de palabras oblicuas, canciones mallorquinas, bailes griegos y mentiras. Al príncipe sin reino que me enseñó la playa como si fuese la primera vez, o la última, y me retuvo contra sí mientras cantaba “A la platja”, como si MdMB tuviese el poder del encantamiento. Al príncipe del que fue fácil vengarse violando a sus vasallos.
Te he visto y no te he reconocido, ni siquiera en tus palabras. Al contrario de lo que esperaba, me he sentido bien sabiéndome lejos de ti, de tu apatía, de tu infantil aburrimiento. A salvo.
Y me alegra saberte vivo.

Saliva dulce y clara
Entre tú y yo
Nada más que un beso

(PFP)

La foto es de Justo Sellés

Anuncios

Written by Zanobbi

junio 27, 2012 a 4:30 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: